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Independientemente de qué tan digitales sean nuestras vidas, qué tan vacíos de papeles estén nuestros escritorios, o del ritmo que usamos las redes sociales, siempre hay un papel o artículos tradicionales que continúan siendo indispensables para los negocios de jóvenes emprendedores que están dispuestos a fomentar su nuevo proyecto, y hacerlo con estilo. La humilde tarjeta de presentación quizás haya dejado de ser la fuente de estado de ansiedad que tan bien inmortalizó la película American Psycho, pero incluso los nuevos profesionales deberían hacer cuanto esté en sus manos para dar con el diseño de tarjeta de presentación ideal. Una buena tarjeta ayudará a dar una buena, y crucial, primera impresión, y te garantizará que los clientes se acuerden de ti.

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El tamaño importa

La mayoría de tarjetas de presentación tienen un tamaño estandarizado. Pero, ¿qué sucedería si decidieras destacar de entre la multitud con un tamaño de tarjeta no estandarizado? Hay gente que se enojaría porque tus tarjetas no se adaptan fácilmente a sus tarjeteros. Nosotros, sin embargo, te recomendamos que te olvides de esa gente y te concentres en el premio, es decir, aquellos clientes potenciales que se sentirán gratamente sorprendidos cuando les pongas en la mano un negocio que se atreve a ser algo diferente. Tu primer instinto podría ser el de adoptar un tamaño mayor, pero la verdad es que una tarjeta de presentación de tamaño más pequeño puede tener un mayor impacto todavía.

Bonus: si alguien regresa de una feria de muestras o un evento comercial con una pila de tarjetas, una más grande que las demás destacará; pero una más pequeña es más fácil de que se salga de la pila y atraiga también la atención. ¡De una manera o de otra, ganas seguro!

Dale forma

También puedes marcar la diferencia (y perdona el juego de palabras) con relación a las mentes cuadradas que hacen negocios como siempre, precedidas por una tarjeta en forma rectangular. Otras formas geométricas, tarjetas recortadas y diseños en 3D se están convirtiendo en algo cada vez más asequible, así que no dejes que las líneas rectas y los ángulos perfectos limiten tu creatividad. Conseguirás máximo impacto con una forma de tarjeta comercial que refleje lo que hagas o vendas. Si eres zapatero, piensa en una tarjeta en forma de horma de zapato; si eres dentista, piensa en una forma de diente; o si eres barbero o peluquera, decántate por una en forma de tijeras.

Todos los sentidos

Los profesionales de las ventas saben que una manera de conseguir que el cliente compre un producto es haciendo que lo toquen. Tu tarjeta de presentación no es lo que necesitas que tu cliente compre, pero el principio continúa siendo el mismo: una tarjeta interactiva que fuerce al receptor a tocar, plegar, abrir, estirar o separar algo es más fácil que cause impresión que un típico rectángulo impreso.

Esta tendencia puede ir de simples tarjetas plegables que deben abrirse para ver los datos de contacto de la persona, a innovadores diseños como una tarjeta para una empresa de logística que pueda plegarse y convertirse en una cajita de cartón en miniatura, tarjetas sensibles a la temperatura que cambien de color cuando se tocan, o tarjetas emergentes que cuentan una historia. Dependiendo de tu negocio, el papel aromatizado o de rascar-y-oler podría añadir un aspecto adicional, por ejemplo a través de dar a los potenciales clientes un olor de madera que un carpintero usa para construir sus muebles, o de las flores que un florista utiliza para decorar sus ramos, o el aroma de firma de una línea de cosméticos. En el caso del audio, añádele un código QR que lleve a una canción específica o a un archivo de sonido. Por último, para realmente despertar todos los sentidos, puedes imprimir tarjetas de presentación comestibles, por ejemplo de wafers, tabletas de dextrosa o incluso aperitivos de alga.

Que sea sencillo

En el otro extremo, las tarjetas de presentación minimalistas pueden tener mucho impacto, especialmente si el nombre de su negocio o logotipo habla por sí solo. Rebaja todo lo demás en favor de un diseño reducido y coloca solo la información más esencial en el centro. Gracias al acceso casi ilimitado a Internet del que la mayoría gozamos, la tarjeta en sí no tiene por qué contener mucha información. Si tienes un nombre original y la suficiente confianza en tus habilidades posicionándote en la red como para asegurarte de que tu sitio web aparezca bien arriba en las listas de búsqueda, tu nombre podría ser la única información que necesitas dar a saber.

Una tarjeta de presentación minimalista también funciona bien con la tendencia actual de usar juegos de nombres de negocio sobredimensionados; ambos funcionarían mejor si todo quedara más reducido. En vez de sobrecargar la tarjeta de información y de cantidad, decántate por la calidad; por ejemplo, selecciona unas tarjetas texturizadas especialmente pesadas, con márgenes de colores o elevados, o bien con las letras en relieve. Esto puede ampliarse a incluso imprimir tus ‘tarjetas’ de visita en materiales insólitos como metal, fieltro, madera o silicona, por solo mencionar algunos. Una vez más, ganarás puntos si usas un material relacionado con tu sector.

Hazlo útil

La línea entre la tarjeta de presentación y el botín publicitario cada vez es más fina. Si no entregas docenas de tarjetas de visita, entonces podría merecer la pena invertir en una tarjeta realmente memorable, única y práctica que la gente realmente pudiera usar. En LEGO, algunos empleados tienen figurines personalizados de plástico impresos con su nombre y dirección de correo electrónico, lo cual resulta la combinación perfecta de marca, producto y valor informativo. De manera parecida, los diseños útiles incluyen, por ejemplo, una multi-herramienta del tamaño de una tarjeta de crédito para una tienda de reparación de bicicletas, un sacacorchos para un bar o un peine de plástico para una peluquería.

Quizás más mundano, pero universalmente aplicable: una tarjeta de presentación ultraplana en formato USB. Puedes precargarlo con muestras de tu trabajo, un enlace a tu sitio web o información de tus productos, y no solo te garantizas virtualmente que lo use la persona a la que se lo entregues sino que, además, puede usarse para pasar archivos digitales a otra persona, permitiendo así que mucha más gente vea tu nombre y lo que haces. ¿Con qué frecuencia sucede eso con una tarjeta de papel?


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