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Sigues sacando el celular del bolsillo para mirar fotos de ti en una playa de aguas cristalinas o saboreando cócteles. Pero aquí estás, de vuelta en la oficina, y con la bandeja de entrada de correos a punto de explotar. Ha llegado el momento de volver a la realidad y seguir con tu vida.

Pero, ¿cómo? Hemos pedido a expertos que nos digan cómo lo logran, tanto si se trata de objetivos profesionales como personales.

Ten compasión

Jenay Rose – coach certificada de pensamiento e influencer de bienestar. @namastejenay

Uno de los aspectos más duros de regresar a casa después de unas vacaciones es, sin duda, volver a la rutina y volver a sumergirnos en el estrés de nuestra vida real que tan fácilmente dejamos atrás cuando nos marchamos de vacaciones: el trabajo, la familia, un millón de cosas, responsabilidades, fluctuaciones y ¡todo en general!

Cuando trabajo el control del estrés con mis clientes, siempre acabo necesitando recomendar el mismo hilo común: la compasión. No importa quién sea el cliente, no importa cuáles sean las circunstancias. Siempre se trata a darte a ti mismo el espacio que necesitas para respirar y concederte el tiempo que necesites para volverte a integrar en tu mundo cotidiano sin que las pequeñas cosas que todavía no has hecho acaben por abrumarte.

¿Conoces aquel refrán que dice que ‘atrapas más moscas con miel que con vinagre’? Lo mismo sucede cuando tienes que vértelas contigo mismo.

La mayoría de las veces volvemos de las vacaciones quejándonos y asustándonos por todo lo que debemos hacer, o bien horrorizados por el hecho de tener que volver a la realidad. Pero ser capaz de ver las circunstancias con perspectiva, en vez de dejar que nos envuelvan, es un concepto de tu consciencia que te ayudará a alejarte de la ansiedad y a volver a tu plano de la felicidad.

En vez de ser tan duro contigo mismo, intenta ser compasivo. Acabas de volver, es normal que las cosas estén todavía un poco desordenadas, al menos hasta que vuelvas a acostumbrarte a la rutina habitual. Encontrarás tu propio paso, pero por ahora todavía estás sufriendo las consecuencias del aire acondicionado del avión y de lo incómoda que era la cama del hotel, ¡y hasta te ha entrado un poco de jet lag y todo! Demuéstrate un poco de amor por ti mismo. Respira hondo y, cuando expulses el aire, deja ir también el miedo a estar en casa. Cuando vuelvas a tomar aire de nuevo, inspira compasión, aprecio y abundancia. ¡Es así de sencillo!

Enfréntate a tu buzón de correo electrónico

Quinn Tempest – diseñadora gráfica y estratega de marketing digital. quinntempest.com

La mejor manera de volver a entrar de pleno en tu trabajo después de unas relajantes vacaciones es creando una estructura para tu primer día de vuelta a la normalidad. Te recomiendo que te enfrentes al buzón de tu correo electrónico, porque no hay nada que cause más ansiedad que tener más de 200 mensajes por leer. Primero, borra los correos electrónicos o promociones innecesarios. A continuación, responde a los mensajes a los que necesites responder urgentemente. Por último, desplaza todos los correos que requieran una respuesta activa a tu herramienta de gestión de proyectos preferida y márcalos como tareas. Date una hora para organizarte y, una vez trascurrida, tu buzón de correo estará a cero y ya sabrás todo lo que tendrás que hacer a partir de ahora y en qué orden. Esto te dará la tranquilidad que necesitas para volver a entrar en tu rutina sin perder el brillo que las vacaciones te han dejado en los ojos.

Lee más

Peg Fitzpatrick – estratega de redes sociales, blogger y autora del libro The Art of Social Media:Power Tips for Power Users. pegfitzpatrick.com

Según el Dr. David Lewis de Mindlab International, leer ha demostrado ser:
Un 68% mejor que escuchar música a la hora de reducir los niveles de estrés;
Un 100% más efectivo que tomar una taza de té;
Un 300% mejor que salir a dar un paseo; y
Un 700% más eficaz que ponerse a jugar a vídeojuegos.

Dedicar tan solo 6 minutos a leer es suficiente para reducir los niveles de estrés en un 60%, reducir la frecuencia cardíaca, aliviar la tensión muscular y alterar el estado anímico.’

En vez de consumir contenidos banales en Facebook o compararte con los estilos de vida de los ricos y lamentablemente famosos, lee [un libro] mientras estés en el tren de camino al trabajo. Lee durante la hora del almuerzo. Lee antes de ir a dormir. Si el presupuesto que tienes para el período post-vacacional es más bien bajo, cambia libros con algún amigo o visita la biblioteca más cercana. Aprender cosas nuevas y ampliar tus ideas te ayudará a mantener la mente fresca y abierta. Podrías incluso empezar a soñar o planificar tus próximas vacaciones.

Arranca tu motor energético

Gideon Akande – entrenador personal certificado por la Academia Nacional de Medicina Deportiva, campeón de boxeo, y corredor de la 1ª División de la NCAA. instagram.com/getfitwithgiddy

La tristeza post-vacacional es real, pero puede vencerse. ¡La tarea más dura siempre será volver a empezar! Arranca tu motor de energía volviendo a hacer lo que más te gusta. Encuentra el movimiento que te animará y te llenará de energía. Para algunos, eso será bailar, practicar deportes recreativos, caminar o hacer yoga. Cuando haces algo que te gusta, es más probable que repitas la actividad. La aceleración de endorfinas proporciona una respuesta fisiológica para volver a realizar las actividades que te volverán a hacer que te sientas feliz y más saludable.

Deja de posponer lo inevitable

Jesse Brisendine –  prestigioso coach a nivel internacional, conferencista y autor de Ouch My Heart is Broken: Heartbreak Survival Guide. jessebrisendine.com

Todos los seres humanos, a nuestro nivel más básico, nos motivamos por los mismos dos deseos: evitar el dolor u obtener placer. El acto de posponer es una decisión que tomamos. En el momento de una elección, decidimos que el acto de hacer algo que debemos/necesitamos hacer será ‘doloroso’ y, en cambio, existe una alternativa más placentera (ir al Facebook, mirar algo en YouTube y cualquier otra cosa que hagamos en vez de lo que deberíamos/necesitamos hacer).

La emoción produce movimiento, y para dejar de posponer de una vez por todas tendrás que poner mayores dosis de emoción detrás de todo aquello que debas hacer. Una manera fácil de hacerlo es preguntarte: ‘¿Por qué estoy haciendo esto?’. Cuanto más cargada de significado esté la respuesta, más convencido estarás de hacerlo. Una respuesta tipo ‘porque es lo que tengo que hacer’ te conducirá a posponer lo que debes hacer una vez tras otra. No obstante, una respuesta como ‘Esto me permitirá alimentar a mi hija’ será motivo de mayores éxitos.

Recuerda, eres un ser humano, no una acción humana

Reese Evans – coach de vida y fundador de Yes Supply. yessupply.co

Después de unas vacaciones, volver a tu jornada laboral puede exigir ciertos ajustes. No obstante, volver a tu rutina y tirarte de cabeza a perseguir tus nuevos retos te ofrece más oportunidades, y es mucho más excitante. Te permite retarte, llegar más lejos en cualquiera que sea tu campo de especialización y encender la llama de tu camino otra vez. Hablemos de las maneras que te pueden ayudar a volver al trabajo.

A menudo, tanto en el trabajo como en nuestra vida privada, nos quedamos atrapados en el ‘que hacer’ de las tareas en sí. Aunque terminar las cosas siempre nos proporciona buenas sensaciones, a medida que transitas por el camino de regreso a tu vida normal, recuerda lo más destacado de tu vida cotidiana y acuérdate de ‘Ser’.

Eso significa absorber cada momento. Acuérdate de respirar hondo de vez en cuando, y a medida que te acercas a la línea de meta del próximo proyecto, mira a tu alrededor y disfruta del panorama. Y por panorama entiendo la gratitud que sientes por un trabajo tan bien hecho que te ayuda a sentirte seguro, las personas que te aman, y la oportunidad de convertirte en lo que sea que estés luchando por ser. Aunque llegar a tu destino será algo increíble, el viaje es igual de fabuloso.


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