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La tradición de colocar un árbol en casa como decoración navideña continúa vigente en muchas partes del mundo, independientemente de las tradiciones locales o religiosas. Desde la época del paganismo y hasta el tiempo de los Romanos, y hasta las festividades globalizadas de hoy, el árbol es un símbolo de belleza natural y de la tenacidad de la vida durante el período más frío, duro e inhóspito del año.

Ir a la floristería o al mercado más cercanos para escoger el árbol perfecto puede convertirse en todo un ritual familiar, aunque a muchos les molesta el proceso de traer un riesgo de incendio a su hogar para desecharlo unas semanas más tarde. Si a las preocupaciones medioambientales también le sumas la aceptabilidad ética de cortar árboles, los pesticidas que se usan para cultivarlos y los efectos que tienen en la salud una vez confinados en un espacio tan reducido, ya tendrás razones suficientes para olvidarte para siempre de la idea de tener un árbol real en casa.

Para ser sostenible, un árbol artificial debe durar como mínimo 10 años para quitarle el sitio a un árbol real. No obstante, si se escoge bien, te ahorrarás tiempo, problemas e incluso dinero a largo plazo. El árbol artificial ideal resistirá el paso del tiempo y se convertirá en parte de una celebración más sostenible.

Casi como un árbol de verdad

Las antiguas decoraciones de plástico que simulaban un árbol de Navidad eran demasiado irreales y difíciles de armar. A eso añádele la degradación del plástico que se usaba para hacerlos, la inevitable distorsión en su forma por tenerlos guardados en cajas durante todo un año, lo que los convertía en árboles desechables que duraban muy pocos años, lo cual los hace ser una opción totalmente insostenible.

Por suerte, la tecnología de fabricación de árboles artificiales de Navidad ha evolucionado hasta el punto de proporcionarnos los modelos con los que hoy contamos. El abeto, la pícea, el cedro y el pino son los árboles que hoy nos ofrecen compañías de primera calidad como Balsam Hill y National Tree Company, y no tienen nada que ver con sus antepasados de PVC. La calidad tiene su precio, pero el polietileno más caro que se emplea ahora, la mayor densidad de las agujas y los diseños más complejos de las ramas convierten a esta nueva generación de árboles artificiales en algo casi real. Los modelos a gran escala son fáciles de montar, pre-iluminados y realmente parecen auténticos.

Todo lo que necesitas es un árbol artificial

Por otro lado, ¿por qué esforzarse (y gastar) tanto en encontrar un árbol artificial que parezca real, cuando las últimas tendencias del interiorismo nos exigen precisamente que nos decantemos por una estética no natural? Practica el modernismo escandinavo con una sencilla construcción de madera contrachapada, un minimalismo rústico con un árbol de ramitas recortadas de un solo color verde en una amplia variedad de sorprendentes sombras, o bien entrégate al renacer del Memphis Design con formato gráfico de cono en un fuerte tono monocromático. Finge hasta conseguirlo con una imagen no tradicional que se adapte a tu propio estilo.

Haz tu propio árbol de Navidad

Si eres de esos a los que les gusta el bricolaje, hacer tu propio árbol de Navidad no solo resultará ser una actividad divertida, sino que además será la manera más sostenible de tener árbol de Navidad. Reutilizar, readaptar y reciclar materiales puede contribuir a un estilo de vida amigable con el medio ambiente, para lo cual encontrarás tutoriales en blogs, YouTube y Pinterest que te guiarán paso a paso en función de tu nivel. Monta un simple árbol a partir de cartón (y en enero vuelve a plegarlo y guardarlo para el año siguiente), convierte un libro viejo en un pequeño árbol de Navidad, usa restos de ropa para decorar un cono liso de polietileno, transforma latas vacías de conserva en un árbol moderno y minimalista, o apila botellas vacías en forma de árbol para darle una temática alcohólica a las fiestas (el ejemplo del enlace usa botellas de cerveza, pero las botellas de vino también funcionarían, mientras que las botellas de plástico son más ligeras y suponen menos riesgos).

Esta Navidad escoge algo diferente

De manera parecida, los creativos más ingeniosos pueden reconvertir temporalmente artículos domésticos habituales en un árbol, y después desmontarlo y volverlo a colocar todo en su lugar. Por ejemplo, este tutorial te explica cómo hacer un árbol de Navidad a partir de pantallas de lámparas antiguas, aunque el mismo principio sería aplicable a las pantallas de lámparas que tienes y usas en tu casa, pero sin sacarles la tela, para de este modo poder volverlas a poner en su sitio pasadas las Navidades. El libro que se utiliza para hacer el árbol de Navidad dejará de ser legible, pero también hay todo un arsenal de inspiración para aquellos ávidos lectores que deseen volver su material de lectura a sus estanterías una vez se haya terminado la temporada navideña y el libro haya cumplido con su cometido decorativo. ¿Deseas hacer un buen uso de tus cajas de tomates mientras no las necesitas en el jardín? Haz clic aquí para descubrir cómo convertirlas en árboles de Navidad. Por último, inspírate en la obra del artista Michael Johansson, el cual demuestra que, con un poco de creatividad, podrás convertir literalmente cualquier artículo doméstico en todo tipo de árboles de Navidad, y sin presupuesto alguno.

Santa Bebé, árboles seguros para niños

La primera (y, seamos sinceros, seguramente la más persuasiva) de las razones para renunciar a un árbol auténtico es la presencia de un bebé o niño pequeño en el hogar. ¡No querrás que el pequeño te destroce las ramas o te derrumbe el árbol por completo! Es ahí cuando los árboles a prueba de niños entran en escena. La solución más fácil (que también resulta perfecta para casas pequeñas) es sacar el árbol del suelo y colgarlo a la pared. Usa una calcomanía o distintivo impreso, o hazte tú mismo uno con papel (reciclado), tela o fieltro, o simplemente dibuja el contorno con cinta washi. Para conseguir un árbol tridimensional que no toque el suelo y pueda mantenerse alejado del alcance de los niños, prueba este cartón para bricolaje o un móvil decorativo hecho de adornos.

 

 


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