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Escabúllete de cualquier callejón y entra a la bulliciosa Via Laietana de Barcelona durante la Festa Major de La Mercè y podrás ver una fotografía de la vida cotidiana en la ciudad, eso es, sus habitantes apresurándose para tomar el metro, turistas haciéndose selfies…y ejércitos de niños vestidos de diablitoss y armados con horcas que escupen fuego.

Ya sabes, lo de siempre.

La mayor parte de los millones de personas que asisten a esta fiesta que se celebra a finales de septiembre no encontrará que lo de los niños y el fuego sea raro en absoluto. No obstante, si eres como yo y descubres La Mercè de casualidad, seguro que tu opinión será diferente.

Pero espera, no salgas corriendo todavía. Dejemos primero las cosas claras y permite que te demos a conocer la gran fiesta que se celebra anualmente en el barrio más grande de Barcelona y cuáles son sus eventos más importantes.

Una larga historia

El caos moderno de La Mercè proviene de una tradición religiosa que se remonta a principios del siglo XVII, cuando se dice que la Virgen de la Merced (la Mare de Déu de la Mercè) liberó Barcelona de una plaga de langostas. Poco después, la Virgen recibió el título de co-santa patrona de la ciudad, aunque el Vaticano tardó 200 años más en reconocerle oficialmente dicho título. Cuando lo hizo, la gente de la ciudad empezó a celebrar esta gran fiesta que hoy conocemos como la Festa Major de La Mercè.

[Foto © Turisme de Barcelona, Photo by Jordi Trullàs]

Hoy, las celebraciones se llevan a cabo el último fin de semana de septiembre, como si se tratara de ‘una última ocasión para bailar’ durante el circuito de fiestas mayores que cada uno de los barrios de la ciudad celebra antes de que lleguen los meses más frescos y con menos sangría del otoño. Con más de 600 eventos gratuitos, que van desde conciertos a exposiciones, bailes y fuegos artificiales, castillos humanos y gigantes hechos de papier-mâché, las festividades siempre encuentran la manera de brotar por cualquier esquina del famoso e histórico Barri Gòtic de Barcelona.

Aunque no sobra decir que te será imposible hacer y ver todo lo que La Mercè te ofrece, sí que hay ciertos eventos que no deberías perderte:

La Sardana

Si deseas mantenerte sofisticado y civilizado, entonces admira cómo progresa este baile folclórico en forma de corro, el cual, como la mayoría de muestras culturales que verás durante La Mercè, mantiene una estrecha relación con la identidad social catalana. Se dice que la Sardana apareció en el siglo XVI con el fin de fomentar la unidad y establecer normas culturales en un momento de grandes cambios sociales y políticos. Hoy, con todos los problemas políticos que vive la ciudad a raíz de la burbuja inmobiliaria, el aumento del turismo, la defensa del idioma catalán y la independencia política de Catalunya, este baile es más relevante que nunca.

[Foto © Turisme de Barcelona, Espai d’Imatge]

Para bailar la Sardana, tanto hombres como mujeres indistintamente se dan la mano para crear un círculo a través del cual ejecutan una serie de meticulosos pasos, amenudo en movimientos de dos o tres, y al son de una orquesta de 11 instrumentos que incluye 10 instrumentos de viento y un contrabajo. Lo que más llama la atención de este baile es su capacidad de absorber a nuevos miembros e integrarlos a la rutina sin romper el movimiento ni los pasos; quizás tras unas clases aceleradas en YouTube hasta tú te atreverás.

Los bailes se llevan a cabo en la Avinguda de la Catedral (Plaça Nova), junto a la Catedral de Barcelona.

Conciertos al aire libre

Durante La Mercè, prácticamente todos los puntos del Casc Antic que tienen la superficie suficiente para albergar un acto se convierten en un espacio de concierto al aire libre, en conjunción con el BAM music festival que pone en escena a artistas independientes.

Los residentes de la ciudad se dirigen a la Avinguda de la Catedral, Plaça Reial o Plaça dels Àngels para beber una cerveza bien fresca de barril antes de escuchar una ecléctica selección de música que va desde géneros como el folk a la salsa, el rock o el heavy metal. Este es uno de los pocos lugares en el que verás varias generaciones juntas de gente disfrutar de la misma música.

[Foto © Turisme de Barcelona, Dortoka Disseny]

La mitad de la diversión reside en vagar por las calles peatonales medio a oscuras mientras te preguntas qué distante sonido te atraerá. De lo contrario, también puedes dirigirte directamente a los puntos donde se realizan las actuaciones. Simplemente tendrás que acercarte a una estación de metro de las varias que comunican el Barri Gòtic (Catalunya, Jaume I, Liceu o Drassanes), tomar uno de los programas de actuaciones que ahí encontrarás y ¡listos!.

Naturalmente, el programa de conciertos (y el Barri Gòtic en sí) estará más repleto y rebosante de diversión el viernes, el sábado y el domingo.

Els Gegants

Cualquier desfile con un mínimo de importancia incorpora una versión gigante de algo. Pues bien, en Catalunya este papel recae en arquetipos de localidades y figuras históricas en forma de papier-mâché.

[Foto © Turisme de Barcelona, Espai d’Imatge]

Aunque originalmente eran procesiones religiosas cuyos inicios se remontan al año 1424, a lo largo del tiempo se han ido convirtiendo en desfiles con un aire más bien festivo. Los reyes, reinas, nobles, campesinos, moros y cristianos de varios metros de altura no marchan tanto como bailan mientras pasean cruzando la ciudad e impresionando a adultos y niños amedrentados por igual por su gran realismo. Ahora combina a los gigantes con la música de las bandas tradicionales que los acompañan y ya tienes uno de los momentos sensorialmente más intensos de todo el festival. Vendría a ser como un espectáculo de marionetas que, no obstante, podrían pisarte.

El desfile empieza en la famosa Plaça St. Jaume, donde encontrarás el ayuntamiento de Barcelona y el gobierno de la Generalitat de Catalunya.

Els Castellers

Si te dispusieras a organizar uno de esos ejercicios para fomentar el espíritu de equipo entre tus compañeros de oficina, implicarás a todo el mundo desde el director general al personal de limpieza, y casi llegarás a tocar en cielo en una muestra de unidad sin precedentes, querría decir que casi has conseguido igualar el nivel de los legendarios castellers catalanes. Estas torres humanas no solo soportan el peso de hasta 9 o 10 pisos de personas subidas unas a los hombros de las otras, sino que además también sustentan la esperanza de una Catalunya políticamente independiente.

[Foto de Oscar Martucci]

Independentista o no, te aguantarás la respiración cuando un niño o niña (el o la más joven del grupo), protegido por tan solo un casco, trepe lentamente por los cuerpos de los demás hasta alcanzar la cima de la torre al son de una melodía concreta producida por una chirriante y casi cómica flauta tradicional. Y entonces te preguntarás, con el corazón encogido en un puño: “Pero, ¿¡qué padre o madre permitiría a su hijo o hija hacer eso!?”

La respuesta: ¡es La Mercè!

Con tan solo tres muertes a lo largo de la historia de esta actividad, que se remonta al siglo XVIII y que fue prohibida durante casi 40 años por el régimen del General Franco, los catalanes han dado su vida de manera tanto figurada como literal para celebrar y practicar esta tradición.

Los espectáculos castellers más importantes tienen lugar en la Plaça Sant Jaume, y se recomienda llegar como mínimo una hora antes para tomar posiciones y así vivir más de cerca el eslogan de los castellers: “força, equilibri, valor iseny” (fuerza, equilibrio, valor y consciencia).  Llega temprano y así estarás casi tan cerca del centro que quizás acabes incluso formando parte de la pinya (piña): los cimientos del castillo, los cuales están formados por los miembros más pesados del grupo.

El Correfoc

Esta procesión de caos significa, literalmente, ‘corre fuego’ en español, y eso es esencialmente lo que es.

Hay fuego. Y tú tienes que correr.

Verás personas vestidas de diablos disparando fuegos artificiales en todas direcciones con sus horcas y flotas inspiradas en las profundidades del infierno. Podría incluso decirse que esta procesión no corre tanto como casi arde mientras recorre las calles del corazón de la ciudad.

[Foto © Turisme de Barcelona, Photo by Espai d’Imatge]

¿Y tú qué papel juegas aquí? Tú tendrás que escabullirte por entre las duchas de fuego. Sí, exactamente. Los lugareños y también muchos turistas valientes se cubren con una vieja sudadera con capucha para poder bailar al ritmo de los tambores como si se tratara de una discoteca post apocalíptica.

¿No deseas volver a tu país con tus recuerdos agujereados por el fuego? En ese caso tienes la posibilidad de verlo de lejos, aunque te perderás la experiencia. También se celebra una versión más ligera, realizada por y para niños, que recorre las mismas calles unas horas antes, lo que significa que será más seguro porque se celebra a plena luz del día y en la que se lanzan menos petardos y menos fuego.

Una extravagancia que cubre la ciudad

Si a finales de septiembre estás en Barcelona, no podrás escapar de La Mercè, lo cual será algo muy bueno. Simplemente pasea por la ciudad y déjate llevar por la gran variedad de eventos y festividades que te permitirán conocer -aunque solo sea un poco- la original cultura catalana, tanto pasada como actual.

[Foto © Turisme de Barcelona,  Jordi Trullàs]

Para consultar todos los eventos y escenarios de La Mercè, visita barcelona.cat y mantente atento a las actualizaciones periódicas.

Ashley Pilfold
Nacido en Vancouver (Canadá), Ash dejó su ciudad natal hace 12 años para explorar el mundo. Ha vivido en el Reino Unido, Italia, Rusia y, durante los últimos 8 años, en Barcelona. En 2015, mientras enseñaba inglés, empezó su Barcelona Hacks como una manera informal de ayudar a los turistas, lo que hoy se ha convertido en su profesión de tiempo completo.

[Foto arriba por Oscar Martucci]


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