Ediciones
Desplaza

Parece que la mayoría de nosotros nos pasaremos más tiempo del habitual en ese lugar en el cual todo el mundo sabe nuestro nombre, es decir, en casa. Si tienes suerte de disponer de un espacio exterior, o incluso una zona junto a una gran ventana, diséñala reconvirtiéndola en el lugar perfecto para sentarte a tomar algo a la hora de la puesta del sol. Una vez hayas decorado el espacio (más info sobre eso aquí) y creado el ambiente perfecto (aquí encontrarás inspiración para ello), habrá llegado el momento de empezar a pensar en las bebidas y las tapas en sí. Inspira tu propia hora del cóctel en estas cocinas internacionales y tradiciones de aperitivos.

Imagínate que estás en… Italia

El aperitivo en Italia es algo sagrado; un ritual social, una forma de vida, una religión incluso. Ha sido algo que los italianos supieron pasarse a hacer online durante el confinamiento, si es que no estaban ya celebrándolo con sus vecinos desde sus respectivos balcones.

La bebida perfecta

No hay duda alguna de eso: tiene que ser el “clásico cóctel milanés”, que es como el actor Stanley Tucci llama al negroni, y por el que el mundo de Internet se volvió loco después de que él mismo le preparara uno a su esposa en pleno confinamiento. Aunque Tucci lo sirvió a su manera, el método tradicional de servir este cóctel (elaborado con ginebra, vermut dulce y Campari) es con hielo. Si prefieres una versión más ligera, prueba el Negroni Sbagliato con vino espumoso en vez de ginebra. Otros de los favoritos son el Spritz, el Americano y el Garibaldi.

La comida:

Que sea sencilla. Un aperitivo no es una comida. Dicho eso, a los italianos no se les pasaría por la cabeza beber algo sin picar. Sirve unos stuzzichini (bocaditos) hechos con ingredientes de la mejor calidad posible, como las aceitunas marinadas, los taralli, los tacos de queso y las rodajas de salami con un buen pan o focaccia, y habrás dado en la diana. O, si deseas causar impresión pero sin exageraciones, decídete por el burro e alici, es decir, pan con mantequilla y anchoas.

[Foto: Geoff Peters/Flickr]

Digamos que tu balcón está en… España

España es otro rinconcito del mundo en el que hacer un aperitivo antes de comer es tan normal y natural como respirar. Ahora bien, suele hacerse los domingos al mediodía, antes del almuerzo (que es la comida más importante de la semana), y ellos lo llaman ‘la hora del vermut’. No obstante, hoy en día estas normas culinarias se interpretan con cierta libertad, por lo que podrás hacer un aperitivo también antes de cenar. Para nosotros, perfecto.

La bebida perfecta

Muchas bodegas españolas sirven vermut fresco a granel. El vino dulce fortificado (mayoritariamente) negro goza de amplia popularidad tras volver a ponerse de moda no hace mucho tiempo y, con un poco de suerte, esta vez haya vuelto para quedarse. El vermut suele servirse con hielo, media rodaja de naranja y, a veces, una aceituna verde. Esta guía te ayudará a decidir qué marca de vermut español te apetecería probar.

La comida:

Sirve unas tapas tal como debería hacerse: pequeños platos para hacer boca antes de sentarte a comer de verdad. Algo más bien salado suele ser perfecto para compensar la dulzura de la bebida. Puedes optar por los tradicionales, como una buena tortilla de patatas, boquerones (anchoas marinadas) o aceitunas rellenas de naranja. El chef José Pizarro ofrece esta receta para preparar croquetas de jamón, mientras que esta otra de alcachofas con huevos de codorniz y jamón ibérico es obra del chef Ferran Adrià.

Hora del Apéritif en… Francia

Tras un larga jornada de trabajo, los franceses optan por su heure de l’apéro, que puede ser tan sencillo como degustar una copa de vino frío o una cerveza fresca, eso sí, con cacahuetes, crudités o patatas fritas de bolsa. ¿Prefieres algo más sofisticado? Hay un amplio repertorio de amuse-bouches (pequeños bocaditos) de entre el que escoger, lo que explica cómo ‘solo una bebida’ puede fácilmente convertirse en un apéritif dînatoire (una comida happy hour).

La bebida perfecta

Los franceses prefieren algo bajo en alcohol, como vino, cerveza, vino espumoso, un kir (vino blanco con licor de grosella negra llamado ‘crème de cassis’) o un kir royale (con Champagne en vez de vino blanco). El Pastis, ese licor anisado que se convierte en nublado cuando lo mezclamos con agua y hielo, continúa siendo de rigueur, aunque hoy ya no tanto entre los jóvenes. En nuestra opinión, no saben lo que se pierden.

La comida:

Fácil: pan con rillettes de cerdo o un poco de paté, embutidos, oeufs mimosa (huevos rellenos) o canapés (aquí te puedes volver loco). Otra cosa interesante que hacen los franceses es el pastel salé, que es un pan salado relleno, como este por ejemplo: pastel de pistacho y chorizo.

Happy Hour en…. Nueva York

Uno no tiene por qué estar físicamente en la Gran Manzana para adoptar el estado de ánimo de Nueva York, ¿no? Monta una fiesta en honor de la ciudad que siempre parece tener una happy hour en marcha en algún sitio.

La bebida perfecta

Nueva York tiene un gran número de bebidas icónicas, e incluso algunas de ellas llevan el nombre de sus distritos (¡te amamos, Manhattan!). Para la hora del cóctel te sugerimos que te ciñas al clásico de los clásicos: el martini. De hecho, haz que sea un buen y salado dirty martini, como se le llama.

La comida:

Una posible variación del omnipresente bagel y lox podría ser unas patatas fritas bagel con crema de salmón ahumado para untar (pero unas galletas saladas ya darán el pego). ¿Y qué te parecerían estos miniperritos de pretzel con queso o las rodajas de ternera?

[Foto izquierda: Alex Butterfield/Flickr; fpto derecha: G M/Flickr]

Y ahora viajemos a… Japón

En el país del sol naciente, el lugar que uno visita para relajarse cuando sale de trabajar recibe el nombre de izakaya, una especie de bar-restaurante informal en el que se sirven algo así como tapas. Crea tu propio ‘viaje de salón’ culinario en tu propio hogar, basado en la experiencia izakaya.

La bebida perfecta 

El sake, especialmente si tenemos en cuenta que las izakayas eran originalmente tiendas de sake a las que la gente iba a degustar sakes diferentes sin sentarse. ¿El sake no es lo tuyo? Pruébalo de nuevo, pero compra una botella de calidad premium. O, de manera alternativa, ¿podemos sugerirte una copa redonda japonesa?

La comida

Necesitas sakana: aperitivos servidos con alcohol, como los frijoles edamame al vapor, la tempura de algas, los pinchos de yakitori, el karaage (pollo frito) o estas realmente deliciosas takoyaki (albóndigas de pulpo).

[Foto izquierda: Shankar S/Flickr]

Soñando con… México

Si España tiene tapas, México tiene botanas. Un nombre diferente, pero con la misma finalidad: aperitivos complementarios no excesivamente delicados, acompañados de bebidas alcohólicas y servidos en cantinas. Su objetivo es el de calmar el apetito y, en última instancia, conseguir que te quedes en el establecimiento. Estas sugerencias de bebidas y comidas no son necesariamente auténticas, sino que más bien se trata de una sesión ampliada de aperitivos.

La bebida perfecta

Todo lo que implique beber tequila. Aunque la opción más obvia sería un margarita, también puedes probar una sangrita, que es una bebida salada de tequila preparada con zumo de tomate, zumo de limón, zumo de naranja, salsa picante o pimiento chilis y aderezos varios. Para gozar de una experiencia inolvidable, alterna sorbitos de tequila y sangrita.

La comida:

Los nachos con pico de gallo o guacamole son casi obligatorios y jamás decepcionan. Con un poco más de esfuerzo, también podrás servir taquitos (flautas), albóndigas con salsa de chipotle o estas gorditas con nopales salteados.

[Foto: Achim Schleuning/Wikimedia Commons]

 


No hay comentarios

Lo sentimos, los comentarios están bloqueados por el momento.


Artículos Relacionados