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Con las galerías y los museos cerrados, y los eventos presenciales cancelados en todo el mundo, los amantes de la cultura se han dedicado a buscar arte por todos los rincones de Internet. Y la verdad es que puede haber sido una muy buena cosa: el impacto de la situación actual ha empujado al mundo del arte a trabajar y buscar nuevas maneras de ponerse en contacto con los compradores, especialmente las audiencias más jóvenes y los recién llegados a la experiencia de comprar obras de arte. Transparencia, asequibilidad y mayor apoyo a los artistas locales y globales son los elementos que mejor describen a estas nuevas plataformas.

Pasarse a la virtualidad

En algunas ferias, vender online ha sido su única esperanza de llegar a los coleccionistas mientras duraban las restricciones. A principios de mayo, la Auckland Art Fair decidió seguir adelante con su nueva ‘feria virtual’ a través de la cual pretendía conectar galerías y artistas de Nueva Zelanda, Australia, China y el Reino Unido con el resto del mundo.

“Cuando a mediados de marzo quedó claro que la 2020 Auckland Art Fair no era una posibilidad,” dice la directora de la feria Stephanie Post, “pensamos no solo en el golpe que la feria de arte acaba de recibir (devolvimos todos los honorarios de la galería, y estamos en proceso de devolver el importe de todas las entradas vendidas), sino también en los más de 150 artistas que durante meses han estado trabajando y creando para la feria, y que ahora no podrán cobrar hasta vender sus obras.” Así que, como alternativa, Post nos recomienda “buscar, mirar, preguntar y considerar las posibilidades. Conoce nuevas galerías y a nuevos artistas y, si tienes la ocasión, apoya también a la cultura contemporánea en un momento en el que los artistas y las galerías lo necesitan de verdad.”

Transparente y más cercano que nunca

La feria de Auckland revela una de las grandes ventajas que supone que las ferias y las galerías de arte se pasen al mundo virtual: en todas partes del mundo tendremos acceso al arte. Dejaremos atrás las limitaciones al arte local y los amantes del arte entrarán a formar parte de la comunidad global. Además, las ventajas añadidas de no tener que pagar tiquetes de avión y hoteles significa que tendrás más dinero para gastar en obras de arte y más posibilidades de diversificar tu colección. Estas ferias también revelan que no tendrás que preocuparte por encontrar el tiempo para visitarlas presencialmente, ya que ahora podrás buscar durante el descanso en el trabajo o mientras tu hijo asiste a su clase de arte online desde casa.

Ahora que las ferias de arte están empezando a hacer realidad los desplazamientos online, nos hemos dado cuenta de que ha habido un incremento de transparencia y asequibilidad. Gracias al uso de la tecnología que ya se había empezado a desarrollar antes del confinamiento, la Frieze New York había empezado a maquinar cómo acompañar la feria presencial con el fin de que las galerías tuvieran también la oportunidad de exponer sus obras más excepcionales. El proyecto se puso en marcha y el equipo presentó Frieze Viewing Room, un portal que abre las puertas a galerías online permitiendo al visitante entrar virtualmente dentro de cada galería.

Con esto llegó también un cambio en favor de las ferias online, pensadas a medida de principiantes o jóvenes compradores, y de una audiencia cada vez más móvil. Teniendo en cuenta que la Frieze Viewing Room, junto con la Art Basel Hong Kong 2020, se había quedado de pronto sin visitantes, se vio obligada a atraer a nuevos compradores a través de publicar los precios con mayor claridad, lo que era toda una novedad en muchos de estos tipos de galerías.

Operar con métodos claros y transparentes ofrece más fácil acceso a nuevos coleccionistas con presupuestos más reducidos. El visitante puede ahora buscar arte dentro de las bandas de precios que puede permitirse, y todo ello sin que los encargados de las galerías te vayan vigilando todo el tiempo que te paseas por una galería.

Tener una obra de arte que te inspire o te recuerde algo bueno y positivo puede traer alegría y hace que tu inversión valga la pena. - artista Kris Ancog

Apoya a los nuevos artistas emergentes

Estos tipos de programas son ideales para coleccionistas de arte principiantes, ya que permiten buscar y encontrar obras con facilidad, y de este modo conectar con artistas jóvenes y emergentes. Pero el mejor consejo de cualquier plataforma de arte es comprar lo que realmente te guste y conecte contigo. “Tener una obra de arte que te inspire o te recuerde a algo bueno y positivo puede traerte alegría y hacer que tu inversión valga la pena,” dice el artista de The Other Art Fair, Kris Ancog.

Ancog, residente en Sídney, es un pintor ‘meditativo de sueños escapistas’ que reconoce que durante los dos últimos meses ha notado un aumento de las ventas online y una mayor conexión con las audiencias globales. La garantía de 7 días de devolución y el envío gratuito que ofrece Saatchi Art han ayudado inmensamente.

“Como artista, me encanta el hecho de que vender online me da la flexibilidad de poner mi arte a disposición del comprador tan pronto como he terminado la obra, además de la posibilidad de conectar con los mercados internacionales,” dice Ancog. “Es solo a través de las galerías online que he podido vender mis cuadros a coleccionistas en los EE. UU. y Europa.”

[Foto: The Other Art Fair 2020 artists – John ‘Pitok’ Watts, Vynka Hallam, Federico Redowski and Anna-Carien Goosen, Teaser image: The Other Art Fair, Cloud Monster, Sculpture by Kartini Thomas]


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