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Esta última década se ha producido una auténtica revolución. Los amantes del cine se han reunido en lugares secretos sin tener ni idea de la película que iban a ver. Lo que les esperaba era una mezcla de teatro de inmersión, mascarada y una salida al cine. El nombre de la revolución es “Secret Cinema”, una organización que en tan solo 10 años ha pasado de realizar pequeñas e íntimas proyecciones a llevar a cabo eventos mundiales anuales que compiten con cualquier festival de música.

Los comienzos: la nueva era del cine

A principio de los años 2000, el festival mensual Future Shorts saltó a la fama como una nueva y vibrante manera de dar a conocer a los nuevos talentos del cine. En 2007, esta iniciativa evolucionó hasta convertirse en Secret Cinema, una experiencia inmersiva que proyecta cintas clásicas y de culto en lugares secretos. Las proyecciones se hicieron tan populares que, al final, las películas se anunciaban con antelación, lo cual llevó a entrañables proyecciones de Volver al futuro, El Imperio contraataca y más en el Reino Unido y el resto del mundo.

“Creo que cada vez que vas al cine te pones en la piel del protagonista”, afirma Fabien Riggall, fundador y creativo detrás del éxito de Secret Cinema. Según Riggall, el concepto nace del mismo origen del cine en sí. “De vuelta al principio del cine, la idea era siempre organizar un acontecimiento social en el que se combinaba música, teatro, arte…. era una extravagancia”.

La experiencia: sumergirse en el mundo de una película

Secret Cinema ha experimentado un verano estelar gracias a su última extravagancia, una producción especial de Moulin Rouge de Baz Luhrmann, con música, espectáculo y juegos de rol. Los visitantes entran en la recreación del París de 1912, año y lugar donde sucede la historia, y pasan a formar parte del mundo de la película antes de disfrutar de la misma, vestidos como aquella época junto a otros amantes del cine y actores. Es una experiencia sobrecogedora que te envuelve y te sumerge en la película como jamás lo habías vivido antes.

[Moulin Rouge!, Fotos © Luke Dyson]

“Siempre hemos querido hacer un musical” nos explica Riggall. “Habíamos hecho musicales antes, pero nunca uno en el que el público cantara y formara parte del coro”. Riggall hace una pausa y continúa: “Este año me sentí emocionalmente muy bien tras haber hecho algo tan  alegre”.

El vínculo: películas y experiencias reales

Secret Cinema ha conseguido reaccionar a los acontecimientos que suceden en el mundo como una manera de vincular sus producciones con la sociedad. Tras la muerte de Robin Williams en 2014, realizaron proyecciones de El club de los poetas muertos, cuyos beneficios fueron parcialmente destinados a organizaciones benéficas dedicadas a personas con problemas de salud mental. También han organizado proyecciones de películas en campos de refugiados procedentes de Siria, y han realizado la producción de Moulin Rouge con la organización benéfica Help Refugees.

“Considero que como organización que crea experiencias y eventos culturales, no podemos hacer otra cosa que inspirarnos en el mundo que nos rodea”, medita Riggall. “A medida que Secret Cinema crece, nos preguntamos: ¿Y si estas historias que proyectamos pueden ayudar de algún modo? Cuando hicimos The Shawshank Redemption (Cadena perpetua), trabajamos con Amnistía Internacional. Y entonces pensamos: ‘¿Cómo podemos conseguir que el público piense en lo que debe ser estar encerrado en una cárcel y en si el concepto de cárcel como tal funciona o no?

Obviamente tenemos que trabajar como organización y como empresa, creo que la mayoría de la gente antepone sus responsabilidades corporativas a su responsabilidad social hasta que pasan a ser una empresa lo suficientemente grande, mientras que nosotros lo hemos hecho desde el inicio”.

El próximo paso: crear algo nuevo

En cuanto crecieron, también lo hizo la presión que sentían por mejorar cada una de sus producciones. Las proyecciones de Volver al futuro fueron récord de taquilla y llevaron a los fans de la película a recrear el estilo de los años 50 en Hill Valley, estableciendo una marca que prometía una experiencia que había que ver para creer. Moulin Rouge está teniendo una reacción parecida, lo cual es un alivio para sus creadores.

[Foto: Volver al futuro]

“Somos muy ambiciosos”, dice lleno de entusiasmo. “Estamos creciendo y estamos expandiéndonos a otras ciudades. Toda producción encierra un reto u otro. Mi objetivo es principalmente ver cómo podemos mantener las cosas en secreto para poder seguir sorprendiendo. Lo más difícil es que no podemos compararnos con nada ni nadie porque no hay nadie más que haga lo que nosotros hacemos ni cómo lo hacemos”.

El paso siguiente para la empresa de Riggall será la creación de contenidos. Tal como se anunció este año en Canes, el nuevo objetivo de Secret Cinema es más formar parte del proceso creativo y no tanto reinventar obras clásicas. “Secret Pictures es algo que está llevando a la creación de una sociedad con distribuidores para lanzar películas de una manera diferente o bien empezar a producir las películas por nuestra cuenta”, nos revela. “Empezar a hacer las películas que se conviertan en Secret Cinema, es ahí donde creo que las cosas cambiarán de verdad. Será más interesante una vez que empecemos a crear películas originales, en las que pongamos al público en el guión”.

Ese paso hacia delante también incluirá representaciones musicales. “Puede funcionar con álbumes o películas o colecciones de moda”, continúa. “Todo debe progresar y evolucionar”.

Romper las reglas se ha convertido en un hábito para Secret Cinema, con lo cual han conseguido que los viejos clásicos volvieran a cobrar vida y, a la vez, crear nuevas y vibrantes maneras de que las películas encuentren un nuevo público. Ya hay rumores de que la nueva, y mayor producción de la compañía será Parque Jarásico, mientras que el mismo Riggall dice tener grandes ideas para nuevas aventuras fuera de la industria del cine.

[28 Días después, Fotos © Mike Massaro]

“Me emociona mucho viajar”, dice. “Estaba pensando en pintar un avión de negro y, entonces, compras un tiquete pero sin saber el destino. Así que le dices a tu pareja: “He comprado dos tiquetes de avión para irnos de vacaciones”, y la otra persona te dice: “¿Dónde vamos?”, y tú respondes “¡no tengo ni idea!”. Me gusta la idea de poder hacer algo así. Pienso que no hay suficiente misterio en nuestras vidas”.

El consejo: aprender algo, haciéndolo

Después de fundar este negocio de joven, no hay nada de misterioso en sus consejos a cualquier persona que esté intentando cambiar las cosas. “Creo que la clave está en no decir “estoy intentando ser productor” o “estoy intentando ser diseñador web”, sino en decir “soy…” Muy pronto te das cuenta de que eres lo que quieras ser. Puedes continuar aprendiendo, pero ya eres un diseñador de web y ya puedes diseñar una página, aunque sea una m*****”, dice, riendo.

“La confianza que requiere decidir “esto es lo que quiero hacer, y no voy a parar hasta llegar donde quiero llegar”, es lo más importante de todo”, finaliza.

Descubre más cosas sobre los futuros proyectos de Secret Cinema en  secretcinema.org.

[Foto principal © Secret Cinema/Luke Dyson]


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