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Basta con ingresar a redes como Instagram y salir a la calle para constatar que la moda masculina ha dado un vuelco a las antiguas reglas de formalidad, para darle al hombre de hoy opciones más versátiles y frescas a la hora de vestir. Y es que aunque podría decirse que el traje, las camisas y las corbatas han muerto, no es así realmente.

[Fotos Julio Madariaga]

Entre estas prendas hay una que destaca por su sofisticación y que regresa tímidamente: la mítica corbata pañuelo o pañuelo Ascot, que aunque algunos digan que es un accesorio anticuado, para “abuelitos” y en desuso, realmente es una gran opción para aquellos trendsetter que busquen atreverse a sacar su lado más estiloso. Repasemos los orígenes de esta prenda y cómo acoplarla a un look digno del nuevo milenio.

Cientos de estilos, un mismo origen

La corbata pañuelo es un accesorio cuyo origen está ‘atado’ al de la corbata. Por lo tanto, nos debemos remontar al origen mismo de las corbatas en los años 1600, cuando los soldados croatas usaban la prenda para diferenciarse de otros durante las guerras. Años más tarde, este accesorio haría todo un viaje hasta la Guerra de los Treinta Años (1618 – 1648) con la llegada de los mercenarios croatas a París para apoyar al Cardenal Richelieu y al Rey Luis XIII, en cuyo tiempo se anudaba en forma de rosa y se dejaba caer hasta el pecho. Detalle que fascinó a los francos, por lo que la adaptaron bajo el nombre de cravate y la esparcieron por todo el mundo.

Dato curioso de la época: cuando sucedió la Batalla de Waterloo, durante las guerras napoleónicas, Napoleón Bonaparte cambió su corbata negra y blanca, la cual siempre estaba acostumbrado a usar. Lo que no sabía –con el perdón de los escépticos-, es que había dejado atrás su gran amuleto de la suerte, puesto que ese día perdió la guerra contra las tropas británicas. Para algunos fue casualidad o cosa del destino, para otros, ¡simplemente perdió su estilo!

Rápidamente las corbatas pisarían tierras inglesas convirtiéndose en un elemento esencial del vestuario masculino dentro de las clases más acomodadas, así como  se difundiría entre los hombres de las cortes en toda Europa, surgiendo diferentes tipos de corbatas y formas de ajustar al cuello, entre ellos: la corbata pañuelo.

Llegados los años 1700 esta prenda entró en gran furor a causa de los maccaroni, aquellos hombres europeos que excedían los límites de la moda y se caracterizaban por sus extravagantes pelucas y atuendos, que lucían en sus peculiares vidas unidas a los juegos de azar. Luego llegaría el turno de George Brummell, el llamado “Rey de la elegancia”,  que lo utilizaba con mucha frecuencia y a quien se le atribuye la creación del traje moderno para caballero con corbata,  los pañuelos anudados al cuello y por consiguiente, el nacimiento del “nudo”.

Estos personajes llenaron de popularidad la prenda tanto en los hombres como en las mujeres, hasta el punto que la forma en que se anudaba la corbata se volvió un indicativo del gusto y estilo de la persona.

Finalmente, en el siglo XX el pañuelo ascot llegó a todos los armarios masculinos durante los años 60 y 70 convirtiéndose en un símbolo de opulencia, pero a la vez frescura. Tomando popularidad desde los rincones del ejército británico hasta las estrellas de cine del momento como Marlon Brando, Cary Grant o Roger Moore.

La reinvención del pañuelo

¿Ha muerto el pañuelo ascot? No realmente. Si bien la prenda ha estado languideciendo en el purgatorio sartorial en los últimos tiempos,  la llegada del nuevo milenio y el boom de la era digital, han hecho que este tipo de cravate pase por toda una transformación para tratar de conquistar a las nuevas generaciones. Y es que, como habrás notado, la moda retro está regresando con fuerza y este pañuelo vuelve al radar de la moda masculina en un muy merecido -y tímido- regreso.

Este accesorio elegante y sinónimo de formalidad, ha vuelto al armario masculino para dar forma desde los looks más casuales hasta los más opulentos. Y es que el pañuelo ascot ya no se lleva sólo con traje formal, esta prenda se puede integrar en looks con chaquetas, con suéteres, con denim, convirtiéndose en un complemento que no puede faltar en la agenda “fashion” del hombre de hoy. Así que si quieres hacer toda una declaración de estilo –y sofisticación- esta es LA PRENDA… ¡no lo olvides!

Las grandes casas de moda como Hermes con sus icónicos pañuelos de seda, Versace, Burberry, Armani, Hugo Boss, Gucci, Dolce & Gabanna y hasta la disruptiva Moschino, han incursionado con la prenda y la revolucionaron al máximo nivel con nuevas propuestas y estilismos, creando un nuevo híbrido entre lo formal y lo casual, mezclado con prendas más informales como blazers y tenis, pero sin dejar a un lado su objetivo de “engalanar” o “empoderar” a quien lo lleve.

Y aunque muchos paranoicos en la actualidad digan que entrará en extinción y la tilden de anticuada, tenemos algo que contarles: este tipo de corbata nunca va a desaparecer del todo de nuestro armario. Es una prenda clásica que busca adaptarse  a las nuevas tendencias, ya que pasó de ser un símbolo de completa opulencia a ser una pieza con la que podemos generar una diferenciación con múltiples opciones de outfits.

¿No me crees? Echa un vistazo a los estilismos de la reciente feria de moda masculina Pitti Uomo, donde la prenda se asomó en algunos de los looks de sus estilizados asistentes.

¿Y las tendencias?

Es cierto que los corbatas no son para todo el mundo – pero si eres un hombre estudiado y con estilo, listo para dar el salto a una moda más atrevida, entonces la corbata pañuelo podría ser la clave para añadir ese “algo” que has estado buscando. La tendencia actual está en prendas con estampados de cuadros, líneas sobrias, figuras geométricas y colores vivos. Estas son las más importantes:

Flores y estampados botánicos
El Caribbean chic o Tropical chic se coló hasta en las corbatas. Los pañuelos estampados con hojas, palmeras, flores, frutas y toda esa vibra botánica son claves para la temporada.

[Foto via Cravat Club]

Figuras geométricas
Cuadros, rombos y triángulos en mosaicos marcan la parada en esta prenda. Su simetría es el mejor atributo para destacar la parte superior de nuestro atuendo.

[Foto via Cravat Club]

Lunares y rayas
Clásicos que nunca faltan, suelen darnos un toque más elegante y formal que otro tipo de estampados. Mis favoritos: fondo blanco con lunares negros y líneas bicolores en fondos enteros.

Tejidos y texturas 
Con la corbata ascot también podemos encontrar nuevas propuestas que salen del típico pañuelo de seda o jacquard. Las marcas de hoy apuestan por nuevas texturas y relieves en la clásica prenda.

[Foto via Cravat Club]

Saca tu Cary Grant Interior

El pañuelo “Ascot” es confeccionado principalmente en materiales como seda y cachemira, se lleva elegantemente anudado al cuello y su uso está reservado para ocasiones más casuales en las que se debe prescindir de la corbata.

La forma de combinarlo dependerá en gran medida del evento al que asistas, y aunque normalmente se lleva con una camisa de cuello desabrochado, hay varios estilismos que puedes experimentar. Si la ocasión es algo relajada e informal, un blazer, cárdigan, jeans, zapatillas y camisa serán tus mejores opciones a la hora de combinar. Las camisas tipo polo, chalecos y suéteres de cuello redondo son otras opciones para los más atrevidos. Aquí te dejo algunos consejitos… ¡deja atrás el miedo y atrévete a lucir como un dandy del siglo XXI!

Ten cuidado con el tono
Opta siempre por una corbata ascot que sea distinta al tono/color de la camisa que vayas a utilizar, lo ideal es generar un contraste entre ambas prendas.

El ajuste correcto
Ni muy floja, ni muy ajustada: mantener la corbata pañuelo con un buen amarre para que sea vea confortable en tu cuello.

Cuidado con el cuello
Si tienes el cuello corto, deja un espacio visible de piel para estilizar la figura ¡que la tela no te trague!

Evita el volumen
Para cuellos anchos, lo mejor es usar pañuelos ascot con nudos sencillos para no tener un volumen cargado en esta zona.

Juega con estampados
Combina texturas: no siempre opta en utilizar pañuelos de fondo entero o monocolores, los estampados siempre serán una buena idea. Prueba con mosaicos, rayas, lunares, florales y artísticos.

Un look casual
Deja el cliché de que solo puedes utilizar corbatas ascot con traje o eventos muy especiales. También puedes adaptarla a looks más informales y frescos con prendas como chaquetas en denim y tenis, manteniendo siempre esa distinción que nos brinda la prenda.

Ahora, tú, elegante dandi del siglo XXI, ¡ve y proclama el santo evangelio de la corbata pañuelo!

[Foto de arriba via Sheep”R”Us/Flickr]

 


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