Desplaza

El verano comienza a despedirse, y con él llega una de las temporadas de rebajas más importantes del año, ya que las tiendas de moda se preparan para mostrar una nueva colección a sus clientes y realizan promociones para estimular el consumo y vender lo que queda de su actual stock. Sin duda, los descuentos de fin de temporada son el momento ideal para aprovechar a surtirnos de las prendas versátiles que nos salvan en cualquier ocasión, y así sacarle provecho para tener un armario renovado y surtido.

Pero, ¿cómo hacer compras inteligentes sin caer en los excesos y afectar tus finanzas? Aquí están los trucos y recomendaciones que debes tener en cuenta.

Planifica
Nada peor que irte en plan de shopping, cazando ofertas aquí y allá, sino sabes si quiera lo que tu ropero necesita. Muchas veces ir a comprar sin tener claro tus necesidades se convierte en tu peor enemigo, porque terminas gastando en exceso o llegando a casa con prendas que resultarán guardadas luego de la primera postura. Así que planear todo lo relacionado a tu sesión de compras será indispensable: hasta cuándo van las promociones, qué prendas te gustaría comprar, qué tiendas visitar y cuáles están ofreciendo mejores descuentos, cuánto dinero puedes destinar, con cuánto tiempo cuentas para hacer tus compras, si llevarás compañía, entre otros aspectos. No se trata de comprar por comprar, organízate.

Fija un presupuesto
Establecer un presupuesto razonable y acorde a tus posibilidades económicas (y cumplirlo) es la manera más útil de planificar tus gastos. Revisa tus egresos, ingresos, deudas pendientes y gastos fijos del mes, esto te permitirá conocer con exactitud de cuánto dinero dispones para las compras, además de ser una excelente forma de controlar tus finanzas personales. Cuando tengas el monto destinado podrás disfrutar de una visita mucho más organizada al centro comercial, llevarás solo aquellas prendas que realmente te están haciendo falta y así cuidarás de tu bolsillo.

Haz tu lista de deseos
A veces acumulamos tantas prendas en nuestro armario que olvidamos que existían, por eso en la organización de tus compras es importante hacer una revisión de tu armario, y ver qué prendas realmente estás necesitando. Deshazte de aquella ropa vieja, que ya no usas o está en mal estado. Coge lápiz y papel y haz un inventario de qué prendas tienes e identifica qué básicos te hacen falta, así cuando llegue la hora de hacer las compras de temporada, irás a la fija buscando el tipo de ropa que está haciendo falta en tu armario y así lograrás ahorrar dinero en cosas innecesarias. “Si vas a las tiendas con tu lista en mano evitas la tentación, te enfocas en lo que necesitas y así será más fácil lograr el objetivo”, afirma Alice Gaviria, personal shopper.

Renueva tu fondo de armario
La temporada de rebajas es ideal sobretodo para hacerse con básicos que nos resuelvan el día a día, y que por su frecuente uso pueden estar desgastadas y necesitando de un reemplazo: pijamas, medias, ropa interior, ropa deportiva, jeans, y bolsos. “Las tendencias están solo por una temporada y tienen un pico de furor, luego se guardan o no se vuelven a usar. Y aunque la moda es cíclica cuando una tendencia vuelve, evoluciona y regresa mejorada, por eso es mejor adquirir prendas atemporales”, comenta Gaviria.

Piensa en armar un buen fondo de armario para toda ocasión con prendas versátiles como una gabardina, una chaqueta de cuero, una camisa blanca, un vestido negro, unos tenis blancos, un par de jeans, suéteres, un vestido estampado. Todas estas son prendas que nunca están de más y les podrás sacar provecho todo el año sin importar lo que esté de moda. En tiendas como Asos o Forever 21 podrás encontrar esas prendas clásicas que necesitas.

La calidad antes que todo
El precio suele ser de las cosas más tentadoras cuando irte de shopping se trata, pero más allá de dejarte llevar por la euforia del momento, revisa cuidadosamente las prendas que están en promoción, ya que algunas tiendas pueden estar sacando en oferta ropa de hace varias temporadas atrás y de baja calidad en sus materiales. Si las telas no son de la mejor calidad y ves que seguramente no durarán intactas más de una lavada, es mejor que pienses inteligentemente e inviertas en una chaqueta o vestido que pueda durarte años.

¡Pruébatelo todo!
La presión, la falta de tiempo y la adrenalina del momento nos pueden llevar a comprar prendas de vestir sin probárnoslas, para llegar luego a casa y llevarnos una sorpresa: no nos queda. No pasar primero por el probador cuando estemos en la tienda es una muy mala decisión. Así que para evitar que esto suceda tenemos que probarnos tranquilamente la ropa en las tiendas, hacer fila, no estresarnos y ver si realmente nos gusta y cómo nos sienta. Un beneficio de probarnos la ropa es ver si nos queda y si estamos llevando la prenda que queremos en la talla adecuada, ya que de necesitarse un cambio es posible que no encuentres tu talla. Así que, si no te encuentras conforme con el tamaño de la ropa que elegiste, no botes tu dinero, y mira la oportunidad de encontrar algo que te siente mejor.

Comprueba precios y políticas de cambios
Conocer las políticas de cambios y devoluciones en las tiendas donde vas a hacer tus compras es un aspecto fundamental para no llevarte sorpresas desagradables. Pregunta al personal de la tienda hasta cuándo se pueden hacer los cambios, qué hacer en caso de que no te quede la prenda, cuál es el proceso para devolución del dinero, etc. En este aspecto, cabe recordar que toda promoción debe indicar cierta información mínima para el consumidor. Por ejemplo, por cuánto tiempo es válida la oferta, si es acumulable con otras promociones, qué debes hacer para acceder a ella y sobre qué productos específicamente aplica. “No olvides tener en cuenta el precio original de la ropa versus el descuento, esa información debe estar marcada en la etiqueta, y si no pregunta, así sabrás de cuánto corresponde el descuento y evitarás sorpresas a la hora de pagar”, dice la experta.

Ayúdate de la tecnología
Revisa las páginas web de las tiendas y haz un chequeo previo de las cosas que quieres. Compara en estos sitios y ve qué marcas te ofrecen los mejores descuentos, a veces hay ofertas extra por comprar en línea. Un tip importante es suscribirte a los newsletter de las tiendas, este es un medio infalible de fidelización de clientes, así que tendrás de primera mano y anticipadamente todas las ofertas especiales en tu correo.

Descargar la app también es un truquito infalible, y aunque no tengas mucha memoria en tu celular, en época de rebajas tener la aplicación te facilita mucho las compras, especialmente si buscas una prenda en concreto, ya que creando tu cuenta puedes ir guardando todo lo que necesites a tus favoritos y pasar más rápidamente al pago. Otro curioso truco es abandonar el carrito de compras, cerrar el navegador y esperar unos 2 días. Dejar los artículos en el carrito mostrará a las tiendas tu intención de compra y éstas intentarán ‘cerrar el trato’ con un cupón o descuento adicional.

¿Necesidad o capricho?
“Comprar por simple antojo es un error muy común, nos llenamos de prendas que rara vez usamos o son casi imposibles de combinar”, afirma Gaviria. Así que antes de comprar, pregúntate: ¿Compraría esto si no estuviera a la venta y con descuento? ¿Voy a sacarle partido? Incluso algo barato es un desperdicio de dinero si no lo vas a usar más de una vez y pasará a ser otra prenda olvidada en tu ropero. Te recomendamos que cada que tengas una prenda en las manos, antes de deslizar tu tarjeta, pregúntate a qué eventos o lugares irías con ella y con cuántas otras prendas de tu armario combina. Tampoco te dejes llevar por la euforia del momento, además de las conocidas temporadas de descuentos, las tiendas ahora ofrecen otras oportunidades de compra a lo largo del año como los ‘madrugones’ o días como el Black Friday o el Cyber lunes para sacar ofertas, no te inventes urgencias.

Date un merecido gusto
Un detalle que solemos dejar a un lado cuándo “nos vamos de rebajas”, es si nuestras compras son una necesidad o un mero capricho. Sin embargo, limitarse a lo “urgente” puede ser aburrido, y sabemos que la temporada de descuentos es perfecta para que te concedas ese pequeño lujo que llevas deseando desde hace un tiempo y que en otras ocasiones se saldría de tu presupuesto. ¿Tal vez esos tacones brillantes que viste en el centro comercial? ¿O qué tal ese vestido estampado que viste en la página web y del cual te enamoraste? Si has trabajo duro por conseguirlo y tu presupuesto lo permite: ¡a por ellos! Eso sí, ten cuidado, no te llenes de estos gustos, con uno o dos serán más que suficiente por temporada. ¡No te queremos ver protagonizando la segunda parte de Loca por las Compras!


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