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Semanas después de haberte llenado de comida y platos no muy saludables, y de dulces extremos durante las vacaciones, sumado a un frío invernal que desciende helado por el Hemisferio Norte, ha llegado el momento de volver a la normalidad.

Ha llegado la hora de la verdura.

Y ahí es cuando entra en escena (o en tu plato sopero) la sopa minestrone. El minestrone es una clásica sopa italiana. Es muy saludable y deliciosa gracias a sus aromas -y ahora toma nota- de verduras de temporada, a veces mezcladas con frijoles o granos como el arroz, la cebada o la pasta. ¿Sientes capricho, o simplemente tienes hambre? Las albóndigas o bien unos trozos de carne de cerdo pueden también admitirse como ingredientes en su versión napolitana, la cual se conoce con el nombre de minestra maritata (“sopa casada”), que es una sopa suculenta que contiene carne de pollo, costilla de ternera y nnoglie (salchichas picantes elaboradas con intestino de cerdo).

Echemos un vistazo a este tradicional plato que reina saludablemente por las mesas italianas cuando el mercurio se desploma.

Historia de un plato

Nadie sabe con seguridad el origen de la palabra minestrone, aunque sus raíces latinas son innegables. El término puede ser el resultado de combinar minus o minor (“pequeño”) con el sufijo italiano “-one” (indicador de grandeza), o bien podría derivar del verbo latín ministrare, en referencia a la acción de servir o distribuir comida. El resultado es el mismo: una deliciosa olla al vapor de verduras hervidas de varios tamaños y texturas.

La sopa minestrone puede prepararse con casi cualquier cosa. De hecho, la palabra en sí se utiliza en italiano para describir una mezcla variada de cosas.``

Como sucede con muchos platos clásicos de muchas culturas de todo el mundo, el minestrone tiene sus raíces en la tradición culinaria de los campesinos, aunque ha evolucionado con el paso de los siglos a medida de ir integrando nuevos ingredientes como, por ejemplo, las papas y los tomates que llegaron a Italia tras el descubrimiento de América, y que ahora están considerados como ingredientes imprescindibles.

Hoy, el minestrone continúa siendo uno de los platos favoritos de invierno en toda Italia,ya que es a la vez suculento y saludable; y eso sin mencionar que es una muy buena manera de usar todas las verduras que te han sobrado de la preparación de otros platos. A medida que la emigración hizo que los italianos compartieran sus tradiciones culinarias con el resto de Europa y el Nuevo Mundo, y los viajeros empezaron a descubrir los tesoros culinarios italianos, este clásico plato se convirtió en un tesoro internacional.

El mismo nombre, tradiciones diferentes

Si deseas recrear esta gustosa bomba vitamínica en tu cocina, y estás buscando LA auténtica receta italiana, te vas a llevar un buen disgusto. Porque como sucede con muchos platos procedentes de la rica tradición culinaria italiana, en que las variedades gastronómicas reflejan la diversidad de los paisajes, no existe una receta nacional exclusiva del minestrone. Existen miles de variaciones según los cientos de regiones, zonas geográficas, ingredientes, sazonados y tiempos de cocción diferentes.

Las siùre (mujeres mayores) de la Lombardía, por ejemplo, dicen que no puedes llamarlo minestrone salvo que el tiempo de cocción sea de entre 6 o 7 horas, mientras que en Liguria tiene que ser tan espesa que la cuchara se aguante sola encima. Si estás en Sicilia, un poco de sal marina Trapani y una generosa cucharada de pecorino siciliano rallado le dará a tu sopa un toque isleño especial.

A diferencia de muchas otras especialidades italianas para las cuales incluso el pueblito más remoto dice tener la receta auténtica, la caótica naturaleza de la sopa minestrone desafía la veracidad de cualquier otra definición que no sea la de «la más alegre y descabellada mezcla de verduras», tal y como una vez la escribió el periodista italiano Giovanni Cenzato.

Ahora, para prepararla necesitas…

Minestrone de Invierno

Para 4 porciones

Ingredientes:

4 zanahorias medianas-grandes
2 papas grandes
1 cebolla
1 tallo de apio
1/2 cabeza de repollo
1 nabo blanco
Unas cuantas hojas de espinacas
1 cucharadita de pasta de tomate
2 cucharadas soperas de aceite de oliva extra-virgen
Hierbas frescas y especias (tomillo, perejil y orégano)
Sal y pimienta

Preparación:

1. Lava las verduras y córtalas a trozos finos (corta el repollo y la cebolla a la juliana, y corta el apio, las zanahorias, las papas y el nabo a dados).

2. Añade una cucharada sopera de aceite en una sartén anti-adherente y fríe el repollo, el nabo, las papas y las espinacas (hojas enteras) durante unos minutos a fuego alto.

3. Pon una cucharada sopera de aceite en una sartén grande y fríe la cebolla, el apio y la zanahoria, y a continuación añádele las otras verduras fritas. Cúbrelo todo con agua caliente. Cuécelo todo a fuego lento durante 20-30 minutos, con la tapa puesta (y usando una cuchara de madera para que la tapa quede entreabierta y el vapor pueda salir).

4. Añade las hierbas aromáticas y la pasta de tomate, y sazónalo con sal y pimienta. Cuécelo durante 20 minutos, removiéndolo de cuando en cuando (tiempo total de cocción: 40-50 minutos).

5. Sírvela caliente, con rodajas de pan tostado.

Nota: Una versión veraniega de la minestrone seguirá el mismo método de preparación, aunque las verduras variarán en función de la temporada. Además de las zanahorias, las cebollas y el apio, también encontrarás tomates frescos, frijoles, pimientos rojos y calabacín, así como habas, guisantes, espárragos (en primavera), etc. Juega con las combinaciones de ingredientes a tu gusto y adáptala a tus preferencias personales.


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