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Si hay dos cosas que el confinamiento nos haya enseñado son, que no podemos comprar todo aquello que deseamos, siempre que lo deseamos; y segundo, que la cuarentena se ha convertido en la nueva cuna de nuestro ingenio. Mientras algunos encuentran sustitutos para la levadura, la harina y los huevos, nosotros hemos ido descubriendo alternativas de belleza para usar en casa. Y algunas son tan baratas, sencillas y efectivas, que las desearás seguir adoptando cuando se termine la cuarentena.

Aféitate sin crema de afeitado

Muchas han dejado atrás la lucha contra el vello corporal, y lo han dejado crecer durante el período en el cual salir a la civilización ha sido algo más bien esporádico. Otros, en cambio, desean seguir luciendo depilados y afeitados en sus videollamadas, o simplemente se han conformado con mantener el vello de las piernas a mínimos aceptables.

Si no dispones de crema de depilación o afeitado, podrás usar cualquier tipo de aceite, jabón espumado o bien una combinación de ambos para crear una capa fina que permita que la cuchilla resbale suavemente sobre la piel. El mejor producto de reemplazo, si lo tienes en casa, es el acondicionador de cabello. Es lo que mejor funciona sobre la piel mojada.

Suaviza el pelo sin acondicionador

¿Qué pasa si se te acaba el acondicionador? Dependiendo del tipo de cabello que tengas, puede que no sea parte esencial de tu rutina de baño, en cuyo caso la diferencia será poco más que una ligera pérdida de brillo en el pelo. Para otros, el acondicionador no es algo opcional.

En ese caso, el sustituto ideal dependerá de para qué necesites el acondicionador. Aplicar vinagre de sidra ayuda a desenredar el pelo y darle brillo; mientras que el pepino y el aloe vera potencian la hidratación de los cabellos grasos; y el aceite o el coco son magníficos nutrientes en el caso de cabellos secos, frágiles o encrespados.

Lávate el cabello sin champú

No poder ir a la peluquería ya es problemático. Si a eso le añadimos no tener champú ni productos para el cabello, entonces la situación empeora. Si deseas hacer de la necesidad una virtud, jamás había habido mejor momento para entrar a formar parte del movimiento ‘no-poo’; es decir, aquellos que abogan por usar componentes de belleza totalmente naturales y que insiste en que no es necesario lavarse el cabello con nada que no sea agua.

Si necesitas algún tipo de producto que sustituya el champú, el remedio casero del que seguramente ya has oído hablar es la cerveza, ya que fortalece el cabello y lo hace brillar.  Otro remedio popular es una mezcla de pasta de levadura y agua, la cual es muy buena para cabellos grasos, aunque puede contribuir a secarlos. En vez del champú, puedes aplicar un poco de polvos de talco, harina de arroz o incluso polvo de maicena a las raíces, dejar que absorban la grasa y, a continuación, agitar y cepillar sobre la bañera.

Por otro lado, el gel casero para el cabello puede elaborarse con una combinación de aloe vera, crema hidratante (facial, corporal o para manos), aceite de coco o pasta de harina de linaza.

Hidrátate sin crema o loción

El aceite facial ya llevaba tiempo abriéndose camino como uno de nuestros productos de belleza favoritos, incluso antes de que nos viéramos obligados a ingeniárnoslas para usar lo que tenemos en casa. Cualquier aceite de grado alimentario o cosmético, puede usarse para limpiar e hidratar tanto la cara como el cuerpo.

Cuando se te terminen los aceites especialmente formulados para la piel, literalmente hablando cualquier aceite que encuentres en la cocina podrá servirte de sustituto. Los aceites de oliva, aguacate o coco son más adecuados para las pieles secas, mientras que los aceites de semillas de uva, de almendra o de sésamo son mejores para pieles más sensibles. El aceite debe añadirse al final, sobre un componente con base de suero y/o agua como, por ejemplo, el yogur, el agua de rosas, el puré de pepino o el aloe vera.

¿Puedes bañarte sin jabón?

Definitivamente no necesitas jabón para lavarte la cara ni el cuerpo, pero sí que es esencial para mantener las manos siempre limpias.  Como hemos aprendido estas últimas semanas y meses, lavarte las manos a conciencia con jabón y agua caliente es la mejor manera de mantenerlas libres de virus. Los desinfectantes de manos, aunque sean menos efectivos, fueron los primeros en agotarse en pleno pico de la pandemia, mientras que el jabón continuaba presente en su estantería. También es fácil de hacer en casa con un solo ingrediente.

Para elaborar tu propio jabón tendrás que echar mano de algo de lejía. Puedes obtenerla en proveedores minoristas online, o incluso en cualquier tienda de artículos de limpieza, droguería o farmacia. Encontrarás también innumerables recetas en Internet, muchas a base de grasas vegetales y aceites esenciales que ya tendrás en casa.

Exfóliate sin gel exfoliador

Un exfoliador casero no es precisamente uno de los productos de belleza más sencillos y baratos que puedes elaborar en casa. No obstante, los resultados son realmente naturales y no contiene micro plásticos asquerosos, por lo que, una vez lo pruebes, es posible que no desees volver a lo que usabas antes.

Como fórmula básica, necesitarás una base aceitosa o cremosa, con algún exfoliante añadido. Puedes mezclar y combinar los siguientes ingredientes hasta obtener el resultado deseado: cualquier limpiador o hidratante, aceite vegetal, miel o incluso aguacate o banana triturados te servirán también de base. Los granos de café y el azúcar son, relativamente, buenos ingredientes fregadores, mientras que la levadura, la almendra triturada, el arroz, la linaza o la avena son más finos y, por lo tanto, más suaves en la piel. Las pieles más sensibles deberán evitar los exfoliadores físicos y, en vez de ellos, integrar alguna fruta rica en enzimas, mezclando y triturando una papaya o una piña, y dejando que el ácido natural haga su magia.

Sin desodorante

El distanciamiento social ha facilitado que podamos renunciar al desodorante. No obstante, si sentirte fragante y fresco te ayuda, entonces puedes optar por una alternativa natural y que te sea fácil de hacer en casa. Uno de los ingredientes más importantes es la levadura, la cual ya funciona como desodorante natural por sí sola, aunque no sea precisamente fácil de aplicar y en ocasiones pueda hacerte sentir cierto desagrado o incluso causarte alguna irritación si te la aplicas directamente sobre la piel. Por lo tanto, mézclala con aceite de coco o manteca de karité o maicena, y aceites esenciales como el de lavanda, limón o árbol de té. La mayoría de estos ingredientes contienen propiedades antimicrobiales, antibacteriales o antiinflamatorias, así que cada uno de ellos contribuirá a generar un olor y un tacto frescos y agradables.


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